Vasco Da Costa y José Luis Santamaría, presos políticos amenazados de muerte por liderar el nacionalismo venezolano.

La situación general de opresión y miseria sufrida por los presos políticos en Venezuela solo es comparable con los campos de exterminio administrados por el Gulag soviético. No obstante, hay secuestrados por la tiranía con quiénes se ensañan aún más: los nacionalistas.

Vasco Da Costa, José Luis Santamaría, Yofran Quintero, Pedro Urbina y Régulo Castro son héroes y a la vez mártires. Hoy se encuentran al borde de la muerte, por un régimen de oprobio y torturas al cuál se hallan sometidos en el piso cinco de la prisión militar de Ramo Verde, localizada en la ciudad de los Teques.

Ramo Verde, parte del Gulag venezolano

¿Por qué ellos en específico? Como dirigentes del Movimiento Nacionalista de Venezuela, se convirtieron en el blanco prioritario del hampa político, dado que los nobles valores que defienden y su postura ideológica les enfrenta de forma total a la cosmovisión comunista que Fidel Castro, Hugo Chávez y Lula Da Silva implantaron en el hemisferio.

Por amar a Venezuela son odiados por la tiranía. Estos cinco patriotas son «causas», es decir, son acusados de delitos inverosímiles en una misma causa judicial que arroja la narcotiranía comunista contra ellos. Son aislados y se les trata de forma infrahumana con tal de lograr que acepten las falsas acusaciones.

De nuevo recordamos a estos hitos de la resistencia, porque últimamente fueron amenazados de muerte y sometidos a distintos métodos de tortura.

Ana María Da Costa, activista y hermana de Vasco Da Costa, ha denunciado que Yofran Quintero fue víctima de una salvaje golpiza el pasado domingo 2 de diciembre del 2018. A Yofran le fracturaron varias costillas y le dejaron en un estado de salud crítico.

A raíz de la denuncia pública, el resto de los nacionalistas fueron aislados y amenazados de muerte. ¿El porqué? Las razones son tan oscuras como la tiranía imperante y se remontan a la capacidad de pervertir que tienen los regímenes corruptos:

Yofran fue agredido, al igual que Luis Leal a quién también le han golpeado, por negarse a aceptar el régimen penitenciario parapolicial impuesto por otros presos. La maldad comunista ha llegado a consentir que reos actúen como carceleros y torturadores de personas que están encerradas solo por expresar sus ideas políticas

El comunismo es un modelo de dominio que asedia continuamente las conciencias de sus gobernados en pos de la disolución total de la moral, la responsabilidad individual y desde luego la resistencia. Su práctica en las cárceles ha corrompido a distintos presos políticos, que tras años de miseria y lavado de cerebros, hoy son a la vez carceleros de otros presos políticos.

¿Se entiende la trágica dimensión de esta denuncia? Aunque cueste creerlo, hay que decirlo: una célula de los «metropolitanos» del piso cinco de Ramo Verde, presos políticos de forma injusta por la tiranía roja dado los sucesos del 11 de Abril del 2002, se han convertido en los mercenarios al servicio de sus propios captores. Unos cipayos políticos.

La tiranía roja logró a través de años de aislamiento y torturas, la disolución de la ética y del sentido de responsabilidad individual en varios de sus reos. El resultado catastrófico: seres sin espíritu que hoy someten y matan para sostener al régimen que les arrancó la conciencia. En definitiva, la cárcel en Venezuela no es solo un sometimiento físico, lo es principalmente mental.

Denunciamos, que los responsables de lo que les pase a nuestros cinco héroes nacionalistas, son todos los titiriteros de la alta política comunista, todos los eslabones de esta cadena infame que tiene sometido a Venezuela. Gentuza como Nicolás Maduro, Néstor Reverol, Vladimir Padrino López y el «juez» Maikel Amezquita Pionner son los principales culpables de lo que les sucede a los nacionalistas. Son ellos los que instrumentalizan y convierten en esbirros a sus propios reos, para luego lavarse las manos.

Estimado lector, haz llegar esta denuncia a todos los que conozcas. La vida de Vasco Da Costa, José Luis Santamaría, Luis Leal, Yofran Quintero, Pedro Urbina y Régulo Castro están en juego. Han sido amenazados de muerte y el brazo ejecutor será, como muchas veces, el de otros reos comandados por la policía política de Venezuela. Así la tiranía oculta sus ejecuciones: acusa de un conflicto entre reos, las maquinaciones que implementa para extinguir la vida de sus disidentes. Solo la Libertad les salvará.